Muebles que matan

¿Alguna vez te iba a dar una noticia y te han dicho “Espero que estés sentado(a)”?… bueno, yo espero que cuando leas esto no lo estés… aunque seguramente no se cumpla mi deseo, ya que pasamos una media de 5-6 horas al día en esta posición.
Si trabajas en una empresa de mobiliario… por favor deja de leer este post, quisiera mantener mi buena relación contigo y el resto de buenos amigos en ese negocio.
Entonces, te voy a pedir que te levantes por un momento de tu silla – que espero que tenga algo de ergonómica – y te des cuenta de que puedes tener un pequeño dolor en la zona lumbar y muy probablemente un adormecimiento en las piernas… algo no muy agudo, pero lo suficiente como para notarlo, aunque normalmente no le hacemos mucho caso.
Me imagino que no cambias mucho de posición mientras estás trabajando, y seguramente lo harás – gracias al cielo – cuando hay que ir a comer algo o a alguna reunión… casos en los que, irónicamente, estarás sentado de nuevo.

He estado leyendo un poco sobre el tema en un interesante – aunque preocupante – artículo llamado your office chair is killing you (tu silla de la oficina te está matando) y me he quedado un poco perplejo… y paso a explicarlo:
Aparentemente algunos investigadores de diversos campos (epidemiología, biomecánica, psicología y biología molecular… casi nada) con muchos conocimientos y algo de tiempo libre – esto es una suposición del autor del blog – han llegado a la conclusión de que permanecer sentado tanto tiempo es absolutamente perjudicial para nuestra salud, además de colaborar a que engordemos y desarrollemos cantidad de problemas.
Nuestra especie tardó millones de años en evolucionar hacia la posición erguida, por lo cual es bastante irónico que hoy en día el ser humano – o una porción importante de la especie – se pase gran parte del tiempo en posición sentada. Aparentemente, nuestra columna vertebral no está “preparada” para largos períodos de estar sentados, puesto que funciona mejor cuando nos encontramos de pie y adopta su forma “normal”, ligeramente en forma de S. Cuando nos encontramos sentados esta forma cambia y se parece más a una C, que no es la forma natural de la columna… por mucho soporte lumbar que puedan tener nuestras sillas. De hecho, la idea del soporte lumbar aparece en la década de los 70 de la mano de los propios fabricantes de sillas, como respuesta a las continuas quejas de los usuarios sobre dolores en la zona ídem. En una mejora, pero no soluciona el problema.

Cuando caminamos se utilizan grupos musculares que están diseñados para la postura erguida y que no se fatigan tan rápidamente. De hecho, al estar de pie nuestro peso se encuentra repartido entre nuestras caderas, rodillas y tobillos, mientras que al estar sentado todo la carga de nuestro peso está sobre la zona lumbar y pélvica, lo que ocasiona las molestias en estas zonas.
Ahora, tampoco vamos a dejar de sentarnos… la idea en si misma peca de absurda – aunque existen experiencias de personas trabajando de pie o incluso en cintas caminadoras – pero es muy importante ser consciente de que una sola postura por demasiado tiempo es muy poco beneficiosa para nuestro cuerpo.
¿Cuál es la recomendación? ¿Trabajamos de pie? ¿nos movemos cada cierto tiempo?… en realidad puede funcionar, pero creo que lo mejor es ofrecer una buena variedad de tipologías de puestos de trabajo y, por supuesto, de opciones para sentarse: desde las sillas tradicionales, hasta sillas y bancos altos tipo bar (que podrían mantener la forma de la columna más cercana a la “S” que las sillas) y con diferentes opciones de altura de mesas… de esta manera los trabajadores pueden beneficiarse de la posibilidad de cambiar de posición en una jornada de trabajo, lo cual será beneficioso para ellos.
Por supuesto existen muchos otros factores que afectan directamente la salud de las personas, por ejemplo el acceso a la luz natural o los accesorios ergonómicos como un buen mouse-pad (que puede evitar una muy molesta tendinitis) pero el tema del mobiliario es clave para incrementar la salud y satisfacción de las personas.
Así que ya lo sabe… “muévase” un poco más. Si tiene la opción, proponga la creación de diferentes tipologías de puestos de trabajo, proponga realizar walking meetings si el tema a tratar y el clima lo permiten.
Su columna se lo agradecerá.